Una de las escalinatas del edificio de la Corporación Registro Civil de Guayaquil fue escogida por Mónica Quiñónez para descansar durante unos minutos. Estaba contenta porque, luego de sacrificar un día de labores, al fin había logrado que su progenitora, Amalia Nazareno, obtuviera su cédula de identidad, la partida de nacimiento y el acta de matrimonio.
“Con estos documentos vamos a tramitar el montepío en el Seguro Social, pues mi padre murió hace pocos meses”, explicó Quiñónez.
Sin embargo, en cuestión de segundos la satisfacción de la mujer se convirtió en preocupación. Los rumores de que los documentos que emite la Corporación municipal no tendrían validez empezó a ganar fuerza en las inmediaciones del edificio situado en la avenida Juan Tanca Marengo, al norte de la ciudad.
La intención de la Dirección de Registro Civil de terminar el convenio con la entidad municipal era tema de conversación.
“¿Quién nos garantiza que no tendremos problemas en el Seguro?”, preguntó Quiñónez a uno de los celadores de la Corporación. No hubo respuesta.
La noticia en cierta manera también afectó el festejo que ofrecieron sus familiares a Jorge Haro y Karen Hernández, una de las parejas que contrajo matrimonio la mañana de ayer.
“El tema del Registro Civil debe tomarse con seriedad, porque en la práctica los principales perjudicados seremos los ciudadanos”, aseveró Haro, mientras trataba de calmar a su esposa.
Hasta las 13:00, cerca de 450 personas habían tramitado su cédula en los 24 módulos de la dependencia municipal, lo que a criterio de un funcionario, era una cifra “normal”.
No obstante, había usuarios como Isabel Murillo que gestionaban la devolución de los diez dólares que había cancelado para renovar su cédula. Ella decidió no tramitar el documento hasta que haya una repuesta definitiva de las autoridades.
Los rumores se extendieron hasta las oficinas del Registro Civil del Guayas, en el sur de la ciudad, donde una veintena de guayaquileños intentaba obtener la cédula, sin tener éxito.
“Hasta el momento no hay un pronunciamiento en la capital para atender a todos”, señaló José Torres, jefe de Cedulación.
Los afortunados fueron los niños Jean y Thierry Leroux, quienes requerían la cédula para viajar a Francia. Su madre Maribel Guerrero comentó que durante una semana acudió a la Corporación para tramitar la cedulación, sin lograrlo debido a que la base de datos no registraba a los pequeños.
“Con la ayuda del consulado de Francia pudimos tramitar el documento”, afirmó Guerrero.
Los trabajadores del Registro Civil Provincial esperan que se suspenda de manera definitiva el convenio con la Corporación.
“Más allá de que suframos las consecuencia de una irresponsabilidad municipal, serán los usuarios los afectados, por la falta de garantías”, aseveró Héctor Mosquera, presidente de la Asociación de Empleados.
Cerca de mil cédulas emitía diariamente la entidad provincial antes de la Corporación. El número se redujo a 350.
Fuente Diario Expreso.











Add