La Constituyente continuó ayer con la discusión del capítulo de los derechos civiles.
Una intensa discusión sobre el derecho a la vida, uno de los 34 incluidos en el capítulo de los derechos civiles, se desarrolló ayer en el pleno de la Asamblea Constituyente.
Algunos asambleístas, como Mónica Chuji (PAIS), ventilaron historias personales relacionadas con el aborto, mientras que otros, como Rossana Queirolo y Diana Acosta (ex integrantes de PAIS), insistieron en que la nueva Constitución debe garantizar el derecho a la vida desde su concepción.
Ximena Bohórquez (MHON) recordó a sus colegas su obligación de reflejar el pensamiento de toda la sociedad, no solo sus posturas particulares.
Chuji reveló que se sometió a un aborto cuando su médico le dijo que había un 98% de probabilidades de que el bebé nazca con deformidades.
“Que tire la primera piedra la persona que me puede tachar de asesina o culpable”, afirmó Chuji, quien se inclina por establecer en la nueva Carta Magna el concepto de soberanía del cuerpo, que consiste en la posibilidad de que las personas decidan qué hacer con su propia corporalidad.
Casi enseguida, la asambleísta María Cristina Kronfle (PSC), quien se moviliza en sillas de ruedas, pidió punto de orden para exhortar a las mujeres que no aborten cuando se enteren que su hijo nacerá con alguna discapacidad. “Nosotros también tenemos derecho a la vida”, manifestó. Postura que luego Chuji dijo respetar y prefirió proseguir con su relato.
“Qué fácil es hablar desde la posición de dama sobre el derecho a la vida. Ahora quienes promovían durante la campaña la pena de muerte, ahora dicen que defienden la vida, qué hipocresía”, cuestionó Chuji.
Antes de estas revelaciones, el asambleísta oficialista Paco Velasco (PAIS) fue enfático al expresar que junto a su compañera nunca decidieron interrumpir algún embarazo.
Pero también recalcó que hay una doble moral en torno al tema. Luego recordó que en Estados Unidos las mujeres tienen derecho a decidir al respecto y que en el 2005 se exhortó a los países europeos a despenalizar la interrupción del embarazo.
“Entonces queremos ir para atrás. No hablamos de la globalización o solo la quieren aplicar para el negocio”, dijo Velasco refiriéndose al denominado modelo neoliberal.
La asambleísta Ximena Bohórquez (MHON) advirtió que la Constitución debe hacerse en función de lo que quiere el pueblo. “El mandato ciudadano no significa un cheque en blanco para redactar una Carta Magna en la que prevalezcan nuestras posturas personales”, enfatizó.
El asambleísta Fernando Vega (PAIS), quien es sacerdote católico, expresó que una estrategia de la derecha para que gane el no en el referéndum es que la Asamblea debata temas como el aborto, el matrimonio entre gays o la mención de Dios en la Carta Magna.
Las dos asambleístas que salieron de PAIS por estar en contra de las posturas oficialistas en torno a la soberanía del cuerpo, Rossana Queirolo y Diana Acosta, exhortaron a que el derecho a la vida desde la concepción se incluya en los artículos de los derechos civiles.
La oposición anunció que recogerá un millón de firmas para conseguir que en la nueva Carta Magna se garantice el derecho a la vida desde la concepción.
Noticia tomada del Diario El Universo.











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