Desde ayer en la tarde, la mujer que emuló al extinto notario José Cabrera, de Machala, está recluida en la Penitenciaría del Litoral.
María Luisa Benavides Solórzano, detenida el miércoles en Quito, está acusada de estafar a cientos de personas que le confiaron miles de dólares a cambio de un interés mensual del 10%.
Una gran parte de esos perjudicados son militares en servicio pasivo y activo que prefirieron no denunciarla con la esperanza de que ella cumpliera su promesa de devolverles su dinero que, en algunos casos, superan los cien mil dólares.
María Luisa Benavides había llegado a Quito, precisamente para reunirse con un grupo de militares activos y pasivos que estaban siguiéndole el rastro desde noviembre de 2006, en que salió a la luz pública su actividad ilegal. A ellos, según conoció este Diario, les ofreció devolverles parte de los prestado y la reunión era para finiquitar el acuerdo.
Cuando la apresaron en Quito, con Benavides estaban dos militares que eran los nexos con compañeros de armas. La Policía no los detuvo porque no había ninguna orden de detención contra ellos.
Después de pernoctar el miércoles en los calabozos de la Policía Judicial de Quito, Benavides fue sacada ayer, a las 05:30 de ese lugar para ser traída a Guayaquil, en un viaje que tardó siete horas. Llegó a las 12:30.
Para la movilización y la custodia de Benavides, la Policía utilizó dos camionetas Chevrolet Luv Dimax gris, de placas PWB-340 y PWB-335, y ocho efectivos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR).
En un breve diálogo con la prensa, María Luisa Benavides dijo estar dispuesta a enfrentar las acusaciones de estafa en su contra, pero no aceptó que el supuesto perjuicio causado por ella llegue o superar los 9 millones de dólares.
“Eso es una estupidez. No es cierto lo que se dice. Yo voy a dar una rueda de prensa, porque ustedes (los periodistas) son unos ineptos que cuando uno habla no ponen lo que es”, manifestó una enfurecida Benavides, que ocultó su rostro con las manos.
Benavides fue fichada en la PJ-Guayas y luego un piquete de policías la trasladó hasta la cárcel de Mujeres de la Penitenciaría del Litoral.
En ese lugar, la mujer esperará las decisiones de los jueces que llevan los diversos procesos abiertos en su contra, por captar ilegalmente dinero en almacenes de electrodomésticos, con los nombres de comercializadoras MMBS, MLB y SMK. A estos lugares, ubicados en diversos lugares de Guayaquil, acudieron prestamistas como Alberto Cuenca que le confiaron 115.000 dólares.
Hace catorce meses, la Policía detuvo a Adalberto Mero, esposo de Benavides, e incautó documentos y estados de las cuentas que tenía ella en bancos locales, que en uno caso sumaba 1’807.000 dólares. (MCV-FOL)
>> El Operativo
Llamada anónima delató a la prófuga
Una llamada a la central de radiopatrulla permitió a la Policía de Quito capturar a María Luisa Benavides Solórzano, acusada de una presunta estafa millonaria, a cientos de personas.
La mujer, que ocultaba su rostro con una peluca, usaba otro nombre cuando fue detenida. Por esa razón, la Policía debió recurrir a las huellas dactiloscópicas para comprobar su verdadera identidad.
En el operativo de detención de Benavides intervinieron uniformados de las unidades de Servicio Urbano, Turismo y Policía Judicial (PJ) de Pichincha.
El jefe de la Policía Judicial de Pichincha, Rodrigo Tamayo, señaló que la colaboración de la ciudadanía permitió obtener los resultados favorables que concluyeron con la detención de Benavides.
Según él, las operaciones de inteligencia policial para dar con el paradero de la acusada de estafa comenzaron en Guayaquil hace catorce meses cuando se giraron las órdenes de detención en su contra, ante las cerca de 500 denuncias que fueron presentadas por quienes les entregaron dinero y a cambio recibieron cheques sin fondos o de cuentas cerradas.
Tamayo dijo que estas ingresaron al sistema informático de la Policía que integra a todos los repartos policiales del país.
“La Policía se preocupa por todas las órdenes de captura de los jueces que se sumillan y se hacen conocer a todos los servicios policiales”, destacó.
La orden de captura solo hubo que cumplirla, puntualizó.
El operativo de traslado de Benavides estuvo a cargo de efectivos del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) que desde las 05:00 iniciaron sus labores. 45 minutos después era embarcada en un vehículo del GIR y trasladada hasta la Policía Judicial de la ciudad de Guayaquil. (MCV)
>> Las denuncias
Modus operandi
María Luisa Benavides no solo captaba dinero a un interés mensual del 10%, sino que ayudaba a sus clientes a adquirir vehículos en las casas comerciales. Los prestamistas también podían comprar artefactos en sus comercializadoras.
Pagos suspendidos
Cuatro meses adeudaba Benavides a sus prestamistas, cuando fue denunciado el hecho ilegal.
Fuente Diario Expreso.











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