Aug 18
Digg
Stumbleupon
Technorati
Delicious

Los Latin Kings quieren enterrar sus estigmas.

Los Latin Kings ya no se esconderán en su círculo secreto. “No seremos un grupo clandestino. Las obras sociales que hicimos durante años se conocerán y la gente, poco a poco, dejará de catalogarnos como lo peor que existe”, asegura, ‘Jostin’, líder de los reyes latinos.

El 30 de julio pasado, esta organización, nacida en EE.UU. y perseguida por la Policía durante  años, presentó al Ministerio de Bienestar Social los estatutos  y los documentos de los 23 integrantes fundadores para el   análisis.

El  objetivo es lograr que el grupo tenga  una  personería jurídica.

El proceso empezó hace un año con el apoyo del Municipio de Quito, especialmente  de la concejala Margarita Carranco. “Empezamos a tratar este tema dentro de las reuniones de la juventud, ahí se dio prioridad a la regularización de los Latin Kings, por ser el grupo más grande y representativo del Ecuador”, dijo la edil.

Carranco  asegura que de los 10 000 jóvenes que integran el grupo de  reinas  y reyes  latinos, aproximadamente 3 000 están en proceso de cambio, y de ellos 400 son de  Quito.

A pesar de que los Latin Kings hablan de una ‘legalización’, Mauro Cerbino, catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), discrepa. “Ellos nunca fueron un grupo ilegal, esa mala idea se tiene por un amplificado y sostenido desconocimiento, difundido desde los medios de comunicación”.

Para  Cerbino,  no se trata de una simple regularización, sino del  comienzo de nuevos procesos de inmersión en la sociedad, que pretenden transformar la visibilidad negativa que ha tenido el grupo en la gente y en la prensa.

Para conseguir este objetivo, el proyecto está dividido en cuatro componentes:  reconocimiento,  creación de espacios públicos seguros, capacitación y empleo, y comunicación. Este último tiene como fin el cambio de actitud de  la gente hacia los Latin Kings.

Por ahora -asegura ‘Jostin’- sus acciones se concentran en la capacitación laboral. “Queremos formar microempresas. Hace poco nos  reunimos con la gente de Conquito (Corporación de Promoción Económica) para definir en qué proyecto   nos  ayudarán”.

La expectativa de los jóvenes gira en torno a  tres ideas: un micromercado, un cibercafé y una línea de ropa representativa del grupo.

El proyecto de cambio ha dado pasos importantes en Quito y los miembros de la agrupación creen  que en poco tiempo se sumarán   sus hermanos de Ibarra, Machala, Ambato y Quevedo.

No obstante, están conscientes de que el cambio no será una tarea fácil. Sobre todo por los actos de violencia que protagonizaron  los últimos años. El conflicto con Los Ñetas en Guayaquil y los enfrentamientos en Solanda, al sur de Quito, son algunos episodios que todavía se recuerdan en las calles.

La  fama que sembraron hace que la Policía los mire aún con recelo. Eso lo vivió  ‘Jostin’ hace tres semanas, después de la reunión que mantuvo con el jefe de la Policía Judicial y dos concejalas  de Quevedo.  “La reunión estuvo bien, tuvimos la apertura que necesitábamos, pero los problemas surgieron al final de la reunión”.

El líder se citó en un parque con otros jóvenes de la nación para contarles  del proyecto, hasta que la charla fue interrumpida por unos  policías. “Nos agredieron sin razón, creían que los más   jóvenes estaban a la fuerza. Nos iban a llevar presos a todos”, relató ‘Jostin’. Luego los soltaron por la intervención del  Jefe de la Policía Judicial.

“Creo que la Policía siempre nos va a ver con el estigma de pandilleros. Nosotros hemos sido víctimas de maltrato sin fundamentos y nos han acusado de delitos que no hemos cometido”, contó el joven.

Rodrigo Tamayo, jefe de la Policía Judicial de Quito, no lo cree así:  “Tenemos conocimiento del proceso de los Latin Kings, pero si alguno de ellos comete algún delito y a nosotros nos llegan las órdenes de los jueces de detenerlos, tendremos que proceder”, advirtió.

Para que el proyecto no se paralice y para  evitar que los jóvenes sean incriminados sin razón, en Quito se creó una red de proteccción con  la Policía Judicial, la Fiscalía de Pichincha y la Policía Metropolitana. Sin embargo, advierte Carranco, si algún muchacho comete un  delito, “no lo cubriremos,  esa no es nuestra función”.

Testimonio

Mauricio Alarcón. Abogado

‘La legalización es  oportunidad’

La regularización de los Latin Kings implica básicamente tener un control más detallado de sus miembros, para que el nombre de este grupo no sea mal utilizado por quienes se caracterizan por  una mala actuación o violación de las normas internas. La integración de una figura jurídica  sin fines de lucro tiene que ser vista como una oportunidad, pues tienen la posibilidad de desarrollar los proyectos de microempresas y microcréditos que antes no tenían. Es decir, que  la legalización  representa para ellos una protección legal seria.  Al ser reconocidos como organización, pueden tener el  respaldado de  instituciones gubernamentales y públicas, como el mismo Municipio de Quito.

Otros proyectos

Al momento  se  presentaron los documentos de los 23 socios fundadores para su regularización, pero   poco a poco se entregarán los del resto.

Margarita Carranco  aseguró que el Cabildo quiteño trabaja con las administraciones zonales  La Delicia y Eloy Alfaro, para que los Latin Kings trabajen con  la  Policía Comunitaria y  los líderes barriales.

La Flacso está  impulsando la creación de un centro tecnológico juvenil, en Turubamba. Esto permitirá crear el referente territorial de un barrio que es muy poco atendido. La idea es reproducir este  proyecto  en otros sectores.

Los Latin Kings están  a la espera de la resolución oficial del Ministerio de Bienestar Social. Su legalización formal se dará en un acto oficial que todavía  no tiene fecha.

Fuente Diario El Comercio.


Author: Diseño Web Ecuador